El signo escorpio tiene una personalidad muy fuerte y convincente. De hecho, su defensa —si el ataque existe en realidades terrible. Inluso es imposible hallar otro individuo que reaccione con tan implacable firmeza como Escorpio.
De igual modo, es difícil que pueda superarse su voluntad de hierro en el trabajo y en el cumplimiento de sus deberes.
Estas mismas fuerzas las despliega para no renunciar a un ideal o para
defender sus aspiraciones. Todo esto lo mismo vale para los hombres que para las mujeres de este signo.
Ni aquéllos ni éstas se refugian nunca en la ilusión. Son realistas y saben que los aplazamientos rara vez son mejores, que es preferible hacer frente a los acontecimientos antes que restarles importancia.
Dada su lucidez, pronto descubren el punto débil de una persona, de un asunto o de una situación.
Son individos destacados por ser luchadores natos, observadores irrebatibles, al momento se servirán de sus triunfos para ganar la partida.
Es preciso comprender el misterio de este
signo de las grandes metamorfosis del otoño y que, influido por
Plutón, desciende fácilmente a los infiernos. El Escorpio piensa siempre en la muerte.